Ulysses: 6. Hades
País: Irlanda
Género: Novela
Año: 1922
Frase inicial:
"Martin Cunningham, first, poked his silkhatted head into the creaking carriage and, entering deftly, seated himself."
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Leopold Bloom asiste a un funeral en compañía. A bordo de un carruaje hacia el cementerio se le irán presentando distintos pensamientos sobre el hecho de morir, mezclados con su cotidianidad. Nos espera un capítulo sobre la muerte de la mano de la mente de un materialista pragmático o un naturalista.
La muerte es lo más natural, y sin embargo hay muchas supersticiones y costumbres alrededor de ella, como el hecho de cortar las uñas al muerto y guardarlas en un sobre o realizar un largo recorrido fúnebre (que el último viaje sea largo).
Bloom carga consigo muertes de sus seres queridos: su hijo y su padre, además de la de los funerales a los que ha asistido. Cada vez, no dice, se acerca más a la muerte. No sé si sea la edad y la acumulación de muertes o el ir tomando consciencia de lo que significa la vida y como impacta en nosotros el ver cerradas posibilidades con cada muerte. Así, Rudy, su pequeño hijo, le ha dejado con todo lo que pudo ser y con todo lo que hubiera podido hacer por él. Un hijo, es la posibilidad de verse en él, es la oportunidad de ver ampliadas las propias posibilidades. Con todo, Bloom no se deja abatir por el recuerdo, aparece la idea y la deja ir. Sigue sucediendo la vida, siguen sucediendo sus pensamientos. Esta es la diferencia más grande de Bloom (Ulises) respecto a Stephen Dedalus (Telemaco).
Por la muerte, los periódicos publican esquelas, la gente viste de negro, se hacen promesas que se obedecen, se siguen lineamientos funerarios que ahora nos pudieran parecer ridículos, se realizan visitas a donde no hay nadoe ya, se dejan flores sobre los huesos bajo la tierra… La muerte no deja de ser sometida a juicio: cuál es la mejor, cuál es espantosa, enfermedades, tragedias, asesinatos y suicidios: los vivos opinan sobre el dolor de los muertos sin siquiera hacer un intento por comprenderlos. ¿Por qué es penado el suicidio? Es un horror, es tabú. El vivo se consuela pensando que el muerto está en mejor lugar, aunque ese lugar sea bajo la tierra, pensará Bloom.
El cadáver flotante que aparece en el primer capítulo, sigue con nosotros en esté capítulo. Un muerto cruza las vidas incluso de quien no conoció. Porque la muerte nos toca a todos, porque aunque mueran miles a cada rato (Thousands every hour. Too many in the world), porque aunque la muerte sea un negocio también, no nos es ni de cerca trasparente.
Me parece interesante que en medio de todo esto, Joyce haga un lugar para la matanza de animales y el comercio de carne. Es también el hacer consciente que vivimos de la muerte.
La iglesia, la religión institucionalizada, ocupa un lugar regulador del miedo. La misa, las creencias, la idea de la resurrección. Para Bloom, Once you are dead you are dead. No sé qué idea sea más útil.
Quiero dejar aquí esta entrada. Sólo me quedo con la idea de pensar esa convivencia tan cercana de Eros y Thánatos.



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