I. Introducción (Meditación)

Escritor: Martin Heidegger 
País: Alemania 
Año: 1989 
Género: Filosofía 

Frase inicial:
"Preocúpate por el ente en totalidad."

La breve introducción, en longitud, es más densa que la más larga prosa. Siete parágrafos en verso, poetizantes, intentan un decir silencioso de lo por venir.

Sólo nos podemos ocupar de la totalidad entendiendo que a esa totalidad todavía falta aquello que se sustrae a todo calculo, el remanente no contado porque no aparece ante nuestros ojos. Ocuparnos de la totalidad es ocuparnos también de lo que se sustrae a la apariencia y que tiene un peso.

Pensar en la totalidad es cuestión de otro pensar, un pensar ajeno a la razón calculadora cuyos hallazgos son siempre vacíos. El otro pensar se sitúa, si hemos de hablar de un lugar, en la oscuridad del hogar del Seyn (el hogar de lo que vendrá a la luz y le abandonará), en el centro de la cuaternidad hombre-divinidad y mundo-tierra: el centro del rompimiento de lo conocido y el misterio, centro de lo venidero, la decisión anterior a todo sí y no (no es nuestra decisión).

¿Cómo regresar al hogar? Saltando desde el recuerdo sin imágenes de lo inicial. La oscuridad es lo inicial, nuestro hogar ya olvidado y que pocos aún custodian.

Sabemos preguntando. Preguntemos sin intentar responder sino sólo preguntemos y mantengámonos en la pregunta que no busca ni tiempo ni lugar pues no se fija en lo ente. Preguntemos sin una meta, seamos camino y no intentemos el reconocimiento de los muchos que ya han sido devorados por su afán calculador. Escojamos la calma, tengamos despierto el oído para eso que acontece en el ser-ahí.

Seamos camino, aún cuando eminente sea nuestro recaer en el ente y el olvido del hogar.

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