Introducción a la «Dialéctica de la naturaleza»

Escritor: Friedrich Engels
País: Alemania
Año: 1875-1876
Género: Filosofía

Frase inicial:
"La modernas Ciencias Naturales, las únicas que han alcanzado un desarrollo científico, sistemático y completo, en contraste con las geniales instituciones filosóficas que los antiguos aventuraran acerca de la naturaleza, y con los descubrimientos de los árabes, muy importantes pero esporádicos y en la mayoría de los casos perdidos sin aportar el menor resultado positivo"

En su breve introducción, Engels nos da un paseo por los descubrimientos en materia de las Ciencias Naturales, de cómo ellas empiezan a traer resultados positivos y a marcar un camino de progreso a partir de la Reforma.

Nada ha vuelto a ser igual desde el muy mentado giro copernicano, desde que la metafísica empezó a verse relegada ante la advertencia de Newton y desde que el hombre otorgó el valor a aquello que  desprovisto de teología y teleología, para sólo poner sus ojos en lo demostrable, primero en el terreno de lo empírico y luego en el de los modelos. ¿Pero que tan lejos están los modelos de la filosofía, a parte de que su estructura esta montada en vehículos diferentes?

El hombre a creído algunas cosas por que parecen lógicas y luego se ha desmentido ante la evidencia, así, éste piensa que sólo se necesita tiempo e investigación para ir descubriendo de a poco que es ese objeto puesto "allá afuera" y que nombra 'naturaleza'. A Kant, nos dice Engels, no le hizo falta la experimentación ni los modelos para dar cuenta del devenir, pero la filosofía ya había sido apartada de la ciencia, como cualquier hijo que al sentirse capaz se separa de sus padres, de las necedades de los abuelos... Habrá de dejarle partir para que vuelva con los ojos abiertos a reconocer la sabiduría de los viejos.

Engels habla de muchos, selecciona como todos aquello que quiere usar para apoyar su propio interés. Entre todo ello, habrá de reconocérsele que en ese asumir el eterno movimiento y transformación, ve más que progreso y trabajo: todo habrá de ser aniquilado y todo cuanto conocemos y somos no es sino un fortuito cúmulo de condiciones favorables que pudieran no ser únicas, si no antes, si no hoy, sí en un tiempo más allá del tiempo que apenas alcanzamos a medir con nuestras medidas terrestres.

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